Yoga Mental Raja Yoga


Yoga Cadiz y San Fernando

Luz, que del interior sales.

Introducción

 

La vía del Yoga mental y de la meditación se conoce como Raja Yoga, que significa “Yoga Real”, refiriéndose con “real” a la realeza, el yoga más alto.

Cuando tomamos los ocho pasos del Yoga de Patanjali como guía en nuestra experiencia interior, encontramos que tras las llamadas prácticas externas, donde nuestras actividades son dirigidas por la mente consciente, pasan a un segundo plano para dar lugar a las “prácticas internas”. En estas prácticas, la mente consciente se acalla y comienza a vislumbrarse otros estados de conciencia más profundos que van a comunicarse con los aspectos más íntimos de nuestro ser. El mundo de lo subconsciente comienza a surgir, manifestándose en muy diferentes formas, pero, sobre todo, ayudándonos a conocernos a nosotros mismos.

Las diferentes técnicas del Raja Yoga, o Yoga Mental nos lleva a un conocimiento interior profundo, a un verdadero contacto con la esencia última del Ser y con ello, a la comprensión plena de quiénes somos, y a la respuesta de todas aquellas preguntas y situaciones con las que hemos ido cargando gran parte de nuestra vida.

El Yoga Mental es el complemento del Hatha Yoga, o el Yoga Físico. Hemos pasado de conocer nuestra realidad y de transformarla desde una posición activa, en la que conscientemente tomábamos decisiones para mejorar nuestras relaciones sociales y nuestra concepción de nosotros mismos a través del Yama y el Niyama, cultivábamos el equilibrio y la armonía en nuestro cuerpo-mente a través de la práctica de asana y aquietábamos la mente y distribuíamos las energías a través de la práctica de Pranayama; a mantener la acción en un segundo plano, para dejarnos hacer, para permitir que emerjan de nosotros todos aquellos aspectos que se encuentran en las aguas subterráneas del ser y que sean ellos los que nos dirijan, nos enseñen, y nos guíen en el autoconocimiento.

El Raja Yoga se convierte en el complemento fundamental para una práctica completa de Yoga.

 

 

¿Qué es el Yoga Mental? Los senderos del Yoga

En los 196 sutras o aforismos que Patanjali desarrolló en su obra de referencia en el Yoga, se exponen los ocho pasos o etapas que hemos de seguir para nuestra autorrealización, comenzando por nuestras actitudes y comportamientos que nos conducen a la paz mental y a la armonía con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea, hasta llegar al último eslabón que sería el de la Liberación, Emancipación, Encuentro, Nirvana, o Como Se Le Quiera Nombrar. Por lo tanto, podríamos dividir las ocho etapas del Yoga de Patanjali en las: etapas preparatorias o externas y etapas superiores o internas. Veamos cada una de ellas.

 

 

Etapas preparatorias o externas

Estas corresponden a las prácticas que se realizan esencialmente con la mente consciente. Son prácticas racionales y analíticas realizadas en un estado de vigilia normal. Estamos despiertos, conscientes, nuestra mente pensante nos ayuda a discernir cómo hemos de ejecutarlas y cómo no. Y en estas etapas destacamos:

1. Yamas: las conductas sociales para relacionarnos con nuestro entorno.

2. Niyamas: las observanciones que hemos de llevar a cabo en nuestra conducta personal.

3. Asanas: posturas que hemos de llevar a cabo para comenzar el proceso de búsqueda consciente.

4. Pranayamas: control del prana, de la fuerza vital, a través del proceso respiratorio, para energizarnos y centrar la mente.

 

 

Etapas contemplativas o  internas

Estas etapas corresponden a diferentes estados de conciencia y las prácticas que se necesitan para alcanzarlos. Ahora juegan un gran papel la mente subconsciente y lo inconsciente, donde se almacenan todas las experiencias y el ego, que regulan el flujo de la información hacia la mente consciente. La mente consciente pasa a quedar en un segundo plano, latente, y es momento de acceder a las profundidades de nuestra mente para poder deshacernos de los nudos y tensiones que hemos ido acumulando, para alcanzar la comprensión plena y la experiencia del Ser. Requerimos ahora una actitud pasiva en nosotros, de máxima relajación para permitir indagar en nuestro fuero interno. Estas son las cuatro etapas:

5. Pratyahara: el retiro de los sentidos, conseguimos que los estímulos externos –y los internos- dejen de influirnos y distraernos.

6. Dharana: la concentración que viene tras la retirada de los sentidos.

7. Dhyana: la meditación, que nos guía en el conocimiento de nosotros mismos y en el cese de las fluctuaciones mentales.

8. Samadhi: la conciencia trascendental. El estado de Conciencia Pura.

Cuando trabajamos con las técnicas del Hatha Yoga, realmente nos encontramos en el proceso de las cuatro primera etapas, donde la mente consciente es necesaria a la hora de ejecutar las distintas técnicas y de llevar en nosotros la actitud y las observancias necesarias para encontrarnos en armonía con nosotros mismos y con lo que nos rodea. El Hatha Yoga nos asegura el equilibrio psicofísico y energético necesarios para, a nivel terrenal –por así llamarlo-, nos encontremos en consonancia y plenitud.

Sin embargo, cuando nos apegamos solo al aspecto físico de la práctica del Yoga, al final terminamos anquilosándonos en un estado que puede ser placentero, pero que, al final, termina por dejarnos en un punto donde no podemos continuar avanzando en nuestro desarrollo personal y espiritual.

Es aquí cuando aparecen las técnicas del Raja Yoga, el Yoga Mental. Técnicas que van destinadas a eliminar de nosotros todas las tensiones que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida y que solo a través de deshacernos de ellas, de indagar en nuestro mundo interior y de conocernos en nuestra verdadera realidad, van a permitirnos transformarnos en todos los aspectos de nuestro ser. Pero expliquemos un poco más qué es el Yoga Mental o Raja Yoga.

 

 

El Raja Yoga

 

Cuando hablamos de Yoga Mental, en realidad hacemos referencia al Raja Yoga,  que, literalmente, significa “Yoga Real”, real en el sentido de Realeza, de los grandes Reyes. Así pues, el propio término ya da lugar a inferir su verdadera valía y trascendencia. Es el paso necesario que debemos dar para el desarrollo de nuestra entidad. No en vano, Patanjali hizo especial referencia a esta búsqueda del ser, y así fue como nombró a su Yoga.

Sin embargo, hay una cosa que nos ha de quedar clara: no es fácil. Vivimos en un mundo donde necesitamos que todo aquello que hagamos tenga como respuesta unos frutos inmediatos. Hacemos algo con la clara intención de obtener otra cosa a cambio y lo más inmediatamente posible. Y el Raja Yoga es una práctica que requiere de mucha disciplina, paciencia y confianza. Cuando le pedimos a nuestra mente que se aquiete durante unos minutos, vamos a encontrar todo tipo de trabas y excusas para no hacerlo. Haz la prueba ahora mismo si quieres. Deja lo que estés haciendo y mantente cinco minutos intentando no hacer nada, no moverte, solo respirando… Verás que es muy muy difícil, que empezarán a aparecer pensamientos de todo lo que tendrías que estar haciendo, de lo que no, de qué haces ahí perdiendo el tiempo; quizás aparezcan sensaciones, hormigueos, incomodidad…. ¡Fíjate lo difícil que resulta!

 

El Raja Yoga es una práctica superior, la que naturalmente sigue al Hatha Yoga que practicamos, y que nos ayuda a darle una integridad a nuestra práctica. Sin embargo, es altamente complicada realizarla y mantenernos en ella. Pero en el momento en que superamos todos los límites que nosotros mismos nos ponemos, en ese momento, llega la trascendencia.

 

 

Las técnicas del Raja Yoga en La Isla del Yoga

En nuestras clases, practicamos diferentes técnicas para la práctica del Raja Yoga. Algunas son específicas para desarrollar determinados pasos del Ashtanga Yoga, otras son elaborados sistemas que atañen la práctica del Pratyahara, Dharana y Dhyana, donde los límites entre unas y otras están difusamente diferenciados.

Prácticas específicas

 

En ellas trabajamos algún aspecto o paso concreto de las etapas internas: el desapego a los estímulos internos y externos, con el Pratyahara; la focalización de la mente, con Dharana; técnicas de meditación concretas de diferentes técnicas, maestros, escuelas o religiones, como la Vipassana, meditaciones tántricas, meditaciones advaitas, técnicas budistas, etc.

Sistemas yóguicos

 

Pero también podemos acudir a sistemas que se han ido desarrollando a lo largo del tiempo, y que van englobando cada una de esta fases o etapas en una sola práctica, de manera que se vuelve mucho más accesible para las personas que se acercan por primera vez a estas prácticas. Estos son algunos de los sistemas con los que podemos trabajar, pero existen muchos otros, como la Meditación Trascendental o la Meditación Dinámica, que se van experimentando a lo largo del curso.

  • El Yoga Nidra, también llamado sueño yóguico, es un sistema que elabora Swami Satyananda a través de su propia experiencia y de sus estudios de las fuentes antiguas, y que nos ayudan a eliminar en nosotros las tensiones físicas, mentales y emocionales, a desarrollar aquellas actitudes que nos van a permitir nuestro crecimiento y transformación personales y,e n última instancia, a trascender hacia el Estado de No-Mente. En esta práctica realizamos diferentes prácticas, como la rotación de la consciencia a través de nuestro cuerpo (recorrido pránico), la contraposición de sensaciones para ayudarnos al control de las sensaciones y de las emociones (pratyahara), la concentración en nuestra respiración (dharana) y distintas observaciones y visualizaciones (dhyana) que nos ayuden a adentrarnos en nuestro mundo interior.

 

  • Antar Mouna significa “Silencio Interior”, que expresa el estado meditativo pleno, fuente de serenidad y comprensión profunda de la que emana la experiencia del Ser. Esta es una técnica de meditación que nos va adentrando a nuestro mundo interior de manera progresiva, siendo muy apropiada para las personas que comienzan a investigar su fuero interno y para aquellas que desean descubrir todo su potencial. En la práctica de esta técnica, comenzamos a tomar conciencia y observar todo lo que sucede en nuestro interior. Comenzando por la conciencia de los sentidos, de cómo funcionan y de qué manera nos relacionamos con ellos, comenzamos un camino hacia nuestras profundidades a través de seis fases que suponen una secuencia completa de interiorización, concentración y meditación.

 

  • El Kundalini Tantra Clásico es un sistema mediante el cual realizamos diferentes técnicas que nos ayuden a “limpiar” nuestros flujos energéticos (nadis, chakras, marmans…) para permitir que nuestra energía potencial (shakti) ascienda para alcanzar nuestra Conciencia Pura (Shiva). De modo que a través de mudras, kriyas, concentraciones y meditaciones, conseguimos tomar conciencia de aspectos de nuestro ser en su plano físico, mental y espiritual, que nos van a ayudar a evolucionar en nuestra vida para alcanzar, así, la plenitud y la transformación en ella.

 

  • La Atención Plena se compone de técnicas encaminadas a desarrollar la atención hacia nosotros mismos y hacia el entorno desde una actitud desapegada y contemplativa. Enfocando la atención hacia distintos puntos, como puede ser la respiración, hacia el cuerpo, hacia la mente, hacia una actividad o acción.

 

Otros sistemas y técnicas con las que trabajamos

Aunque nuestra práctica se fundamenta principalmente en los preceptos del Yoga, existen diversoas vías y caminos de autorrealización en numerosas fuentes, que, como podremos comprobar con la práctica, terminan convergiendo en el mismo punto: alcanzar la Realización Plena. De ahí que tomemos también otras meditaciones y técnicas procedentes de diversas fuentes, como la filosofía China, las prácticas de los antiguos griegos y romanos, el cristianismo, el judaísmo, el sufismo, etc.

¿Cómo se estructuran las clases de Raja Yoga?

Si tienes interés en la práctica del Raja Yoga, para darte una ligera orientación de qué vas a encontrar en ellas, a continuación te expongo cómo se estructuran nuestras clases.

 

1. Toma de consciencia. Dedicamos unos minutos a situarnos en el Aquí y Ahora, para conectar con nosotros mismos.

2. Saludo Reverencial. Damos la bienvenida a nuestra Conciencia y a todas las Conciencias que nos van a acompañar.

3. Prácticas introductorias. Normalmente comenzamos con la práctica de alguna secuencia de asanas (Saludo al Sol) o de algún Pranayama, para ayudarnos a centrarnos.

4. Satsang. Explicación de algún aspecto, técnica, principio, concepto, idea, etc. con el que vamos a trabajar durante la sesión. En base a esta explicación dedicaremos las prácticas siguientes.

5. Raja Yoga. Realización de las diferentes prácticas de Raja Yoga, que englobarán Pratyahara (retirada de los sentidos), Dharana (Concentración) y Dhyana (meditación).

6. Preguntas, comentarios, experiencias. Momento que se dedica a compartir, preguntar, o aportar cualquier cosa por parte de todos.

7. Despedida Reverencial. Despedida e interiorización de la práctica mediante.

 

Beneficios del Raja Yoga

Cada una de los sistemas y de las técnicas engloba incontables beneficios para nosotros, que aquí sería demasiado extenso de explicar. Por ello, vamos a atender a algunos de los principales que conllevan dichas técnicas.

En el plano físico, las técnicas nos ayudan a obtener un profundo estado de relax que difícilmente podemos conseguir ni siquiera cuando dormimos profundamente. Desarrollar nuestra capacidad de relajarnos conscientemente va a favorecer la eliminación de contracciones que, sin darnos cuenta, tienen lugar en nuestro cuerpo físico; de manera que conseguiremos eliminar tensiones que pueden incapacitarnos en nuestro día a día y que son producto del estrés, la ansiedad, la falta de relajación, la mala higiene postural, etc. Nuestros músculos y articulaciones se ven altamente beneficiados en la relajación.

Nuestro organismo, en general, se ve favorecido con los procesos de relajación y consciencia. En nuestros sistemas (digestivo, nervioso, excretor, coronario, endocrino…) se manifiesta el estado de relax físico, mental y emocional, permitiendo un mejor funcionamiento y eficiencia que se manifestará en una sensación de bienestar tanto interior como exterior.

En el plano mental, cuando conseguimos desidentificarnos del pensamiento que constantemente redunda en nuestra mente, se manifiesta en una mente clara y despejada, con una mayor capacidad de concentración y de perspectiva de la realidad. Al dar descanso a nuestra mente y liberarnos de las tensiones acumuladas a lo largo de los días y de los años, vemos con mayor claridad nuestro entorno y somos capaces de tomar mejores decisiones, de valorar la realidad tal cual es, sin dejarnos arrastrar por ideas equivocadas. De esta manera, problemas como la depresión o la ansiedad comienzan a valorarse desde un punto de vista totalmente nuevo, renovado y diferente. Todo ello se manifestará en nuestra actitud en el día a día, en la correcta valoración de los problemas que surgen y en desarrollar las herramientas necesarias para afrontar los retos desde una perspectiva de paz, amor y serenidad.

En el plano emocional, las técnicas del Yoga Mental nos va a ayudar a identificar aquellos aspectos emocionales y sentimentales que pensamos que no podemos controlar, o que nos envuelve y nos dejamos arrastrar por ellas. Cuando conseguimos relajar cuerpo y mente, también aprendemos a aligerar nuestro estado emocional. Muchas de las tensiones que acumulamos tienen lugar por la existencia de emociones que no han sido resueltas. Aprendemos a identificarlas, a valorarlas y a dejarlas ir para cultivar en nosotros estado de paz y de armonía.

En general, aprendemos a conocernos en todos los aspectos de nuestro ser, y, de esa forma, desarrollarnos personal y espiritualmente para alcanzar una vida plena, dichosa y pacífica.

 

 

¿Quién puede practicar Raja Yoga?

No todo el mundo está preparado para la práctica del Raja Yoga. Muchas personas que por primera vez se adentran en las prácticas lo hacen desde una perspectiva totalmente diferente a lo que es en la realidad. Existen muchos obstáculos que debemos superar para poder adentrarnos en la práctica. Ya Patanjali nos habló de ellos en su obra. Y sobre todo en el Raja Yoga se ponen de manifiesto.

No es una práctica fácil. Cuando te hablan de ella, cuando lo ves escrito, parece que todo es sencillo, fácil de obtener… Sin embargo, el Camino hacia el Interior es una de las prácticas más difíciles que existen. Requiere de mucha paciencia, confianza, disciplina. Son los pilares básicos para percibir los cambios que se producen. Estamos acostumbrados a obtener resultados inmediatos mediante el mínimo esfuerzo, pero aquí, nada de eso nos sirve. Es necesario esforzarse, mantenerse firmes en nuestra decisión de liberarnos de nosotros mismos.

 

Al igual que cuando comenzamos a realizar algo nuevo: a estudiar una nueva carrera, a practicar un deporte por primera vez, a aprender algo nuevo… siempre los comienzos son complicados y requiere un esfuerzo doble para resistir y no abandonar… Luego sabes que tu esfuerzo dará sus frutos y que lo que antes parecía imposible de solventar, de repente incluso te resulta agradable, placentero y necesario. El Raja Yoga también funciona así, primero necesitas deshacerte de todas las trabas que tú mismo te vas imponiendo, y en poco tiempo, te sorprenderás en una práctica que te ayudará a descubrir quién eres y a descubrir muchos aspectos de ti que no conocías y que van a suponer un gran cambio en tu existencia.

 

Sin embargo, como todos los esfuerzos, éste va a ser un esfuerzo que te va a merecer la pena.

 

 

¿Cuándo practicamos Yoga Mental en La Isla del Yoga?

 

El Yoga Mental en realidad está presente en cada uno de nuestros encuentros. Durante las prácticas, dedicamos unos minutos, antes de la Relajación final, a conectar con nuestro interior. Sin embargo, durante el curso organizamos diferentes encuentros y talleres para una práctica íntegra de Yoga Mental.

 

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